El Restaurante Qué Tal, situado en el barrio de Vegueta, en la capitalina ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
Son amigos míos en Facebook, y desde hace unas semanas vengo observando que actualizan con religioso control su status con los menús diarios. Parece una idea fácil, sí, pero lo cierto es que sigo un mínimo de 25 restaurantes en Facebook y ninguno cuelga sus menús!
Además de ser un restaurante muy conocido en la ciudad, me lo han recomendado conocidos, compañeros de trabajo y familiares. Pero yo, asustada de los altos precios que pueden pedir en restaurantes del género, nunca he comido allí.
No obstante, abro un día el Facebook y leo lo siguiente:
Menú de miercoles (10,80€ incluyendo bebida):
Primer plato (a elegir):
*Ensalada templada de bacalao y piñones o *Revuelto de ibericos.
Segundo plato (a elegir):
*Suprema de pollo en salsa de champiñones o *Bonito con suquet de mariscos.
Postre (a elegir):
*Delicias de chocolate o *Brocheta de frutas de temporada.
¿A que suenan deliciosos? ¿Y por 10,80€? ¿En serio? ¡Genial!
Así que, después de pegarle el menú diario a mi novio 15 días seguidos en el chat de Google, nos decidimos un sábado a probarlo la semana siguiente. Pero llega el lunes, entro en su perfil… y no está el menú diario!
“Cierran los lunes“, pensé.
Volví a entrar el martes… pero tampoco estaba el menú. “¿Estarán de vacaciones?“.
Hoy miércoles he entrado y tampoco estaba. Llena de decepción y maldiciendo todo lo maldecible, he actualizado mi status en Facebook de la siguiente forma:
Esto es la ley de Murphy. Para una semana en la que planeo formalmente ir a probar el Restaurante Qué Tal Vegueta… no actualizan sus menús diarios!
Cinco minutos más tarde, Restaurante Qué Tal Vegueta publica un comentario en mi tablón diciéndome que acaban de actualizar su status, que deje de llorar ya… y que pase a probar su menú!! POR SUPUESTÍSTIMO!!
Este es el tipo de relaciones sociales que me gustan. No solo actividad, no solo ofertas, no solo chismes sobre la boda de fulano de Grecia… Sino vida detrás de la pantalla y unos platos deliciosos.
Creo que postearé el resultado de mi primera visita al Restaurante Qué Tal esta tarde…
